domingo, 15 de marzo de 2026

Frío de Marzo

En estos días cerrados por el mal tiempo en la isla, me siento contra las cuerdas. 
Aquí,  en el idílico paraíso tan lleno de belleza- donde casi es obligado ser feliz- vivir episodios largos de un tiempo desagradable y tan oscuro, me sumerge en sentimientos tristes, algunos ya olvidados, que emergen y flotan por mi mente como barcos sin rumbo; el corazón se encoge, tirita y teme. Me siento una niña a merced de este viento y de este frío,  de esta lluvia persistente. Vulnerable. Asustadiza.

Respiro hondo, mientras dejo que todo esto se aquiete... noto esta inquietud, el malestar, lo incómodo de vivir este episodio.
Estoy. Me quedo.

Y poco a poco  comprendo que lo que hoy me duele no es mi vida, sino hechos, gentes, pensamientos, que ya fueron...que no son.

Mi vida real es la que me sostiene en medio de tantos vendavales; ella da calor a lo que ni sé ni entiendo. Ella es la que está conmigo en todo el sinsentido, en todo este dolor y en este falso drama  que entre todos he construido.

La vida real, mi vida, está en calma...ahí en lo hondo...como siempre. 
 Y todo, por muy incomprensible que resulte, juega  a mi favor...tal y como mi vida  lo quiso en su momento. 
Todo construye. 
Se llama amor.