miércoles, 7 de diciembre de 2022

El món íntim a Palautordera.

Vinc de fer un nou passaig pels camps a prop del poble. Tinc necessitat d'escriure, per fi! 
I ho faig en català per 1er cop en tots els anys del meu Bloc, sembla mentida visquen a Catalunya, oi? 
Però passo novament  uns dies als peus del Montseny, al petit i deliciós hotelet de fusta, que hi vinc de fa vuit anys, a poc de jubilar-me i haver de viure a Barcelona al 2014.

La llengua, diu l'escriptor grec Kallifatides -que segueixo amb delit- és del lloc on es parla; ell justifica així el no haver escrit en grec durant els seixanta anys d'emigrant a Suècia. I quant de cert el que diu! Perquè, còm parlar castellà aquí a Palautordera, tan endins del cor de Catalunya? No podria, no puc, no vull.

Caminant pels llargs camins dels camps i pels carrers curts del poble, sento que formo part d' aquest petit tros d'un petit país, que té el seu caràcter, que posa nom als sentiments i fets de la seva pròpia història. Una forma única d' entendre el mòn i per tant de viure i expressar en paraules la vida. Aquesta vida que estim, perquè en un moment donat, fa més de cinquanta anys, li  vaig obrir el cor i la vaig entendre...per quedar-m'hi i viure-la, com ara aquí,  al meu Palautordera. 

martes, 7 de junio de 2022

Felicidad, Granada.

Siempre huí de esta palabra. Su significado me parece abusivo y algo falso...pero hoy, aquí sentada en un banco centenario del gran Bosque de La Alhambra...me rindo a la evidencia de que la felicidad es posible,  existe; rápida y fugaz...pero profundamente cierta, perdurable. 
Y creo que esta felicidad está  ligada a la raíz de cada cual, a su lugar de ORIGEN.
 Ahí el Alma llega a casa y  deshace muros. Eres tú tal cual ni sabes...pero notas que al fin "regresas"  y  descansas como en brazos de tu madre. 
Eso es Granada para mí. Una "cuna"...la raíz y el sentido de un carácter, de unos hábitos, de unos gustos y añoranzas.
Mi familia toda, empezando por mis padres y pa'rriba...se hunde en esta tierra desde siempre: Moreno y Fernández...  Ahí es na! 
Su gente, esa forma simple y cantarina al hablar- también discreta-su gentileza, la pausa, el no chillar, su acogida de gestos y palabras.
Un festón de ganchillo, una puntilla de algodón es para mí Granada.

Y esto va más allá de toda mi familia, esto se extiende y se ensancha entre sus ríos,  bajo sus árboles...por estos cielos y entre estas fuentes  cantarinas de agua.
Isabel, qué bien mecida estás aquí dentro en esta Alma.

miércoles, 23 de marzo de 2022

...Podemos estar tranquilos...

El mirlo volvió a cantar después de meses... abajo en los setos frente a mi casa, su trino claro y vibrante de madrugada. 
Justo el día 20... recien nacida la Primavera. 
Y él ¿qué sabía? 
¿Quién o qué le dio el aviso de que lo hiciera? Su cuerpo se lo daría...notando algo nuevo en el ambiente que lo envolvía. 

Y canta ahora sin denuedo cada día; haga viento o frío...a la misma hora  se lía a trinos con otros mirlos.
 Él siente esta Primavera, la canta...el resto le da lo mismo.
¡Quién fuera un mirlo!

domingo, 13 de febrero de 2022

Dichosa

He sido dichosa tantas veces... e incluso durante tanto tiempo...que ahora, aún con el peso innegable y persistente de esta larga pandemia...una luz, un color, un recuerdo, una mirada, un final feliz...me evocan momentos vividos  irrepetibles, momentos  cotidianos y profundamente útiles.
 
Cuando entro sin más en esta sensación tan plácida, me parece   jugoso este estar vivo... querer a quien yo quiero y tener cuanto tengo y he tenido. Todo cuadra tal cual es...yo, vosotros y el mundo. No echo nada en falta, a nadie, pues todo está ocupando su lugar en este corazón,  ahora dichoso, agradecido.

Pasa la dicha como vuelan las nubes en el cielo, raudas, esponjosas y a ratos grises...pero otro día sin saberlo, vuelve.  Atrápala gozosa en  ese instante-como éste en que ahora os escribo- y déjala partir sin aferrarte a ella... luego.

viernes, 3 de diciembre de 2021

La luz mediterránea.

Os cuento: En más de una  ocasion me han preguntado si no echo en falta el mar y los encantos de la Costa Brava, en donde viví sola más de veinte años entre semana. Siempre respondí que no, que no siento nostalgia estos años en Barcelona.
Nunca supe dar razón de este desapego inexplicable... hasta que hoy, hace un momento,  me levantaba del sofá para ir a la cocina y de repente -sin saber por qué- me he girado hacia el ventanal que ilumina toda la sala...y ahí estaba como si nada...de golpe, espléndida, toda la luz mediterránea. 
Y he sabido al fin que aquí sigue la misma luminosidad de esa cal de edificios, sus tejas amarronadas,  aquellos pinos verdes, rebolondos, infinitos, su viento, su aire...y aquel  cielo azul...sus nubes blancas entrelazadas. Otra intensidad quizá, otro lugar,  pero los mismos elementos que allí me enamoraban.

Precisamente a esta hora, alrededor de las cuatro de la tarde,  todo el paisaje confabula su encanto y lo regala. Y es hoy cuando al fin y sin pensarlo, de un golpe, he comprendido que sigue aquí  aquella suave gracia...
frente a mi casa en Barcelona...la gracia sin fin mediterránea. 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Tu Santo, tu nombre...

Hoy es mi Santo y en casa siempre se han celebrado, el venir del sur la familia acentúa quizá la importancia...esa España granaína llena de Vírgenes devocionarias...graciosas y recargadas.
Yo ya nací en Barcelona y tengo el honor de llevar detrás de Isabel  la Verge de Núria y de Montserrat aunadas...ahí es nada! Me siento, de verdad, honrada.

El Santo nombra tu vida, la cobija y en parte también la define encarrilándola. Nacemos lógicamente en un día, pero tu nombre lo ensancha; todo depende  de cómo tú lo conozcas al nombre que te acompaña, de como  todo en la vida, lo entiendas y tú lo vivas.

De pequeña, al regresar del cole hecha unos zorros -las monjas no me gustaban- me esperaba la sorpresa del regalo...cuánto lo disfrutaba! Durante todo el día era mi Santo y todo en el fondo brillaba...era yo que lo enfocaba, un sentido de misterio, de gozo simple, que todo lo iluminaba.

Recuerdo el sol, como hoy, muchos santos de noviembre entrando por la ventana y dibujando con su luz los rincones de la casa. Recuerdo especialmente el abrazo de mi madrina, mi hermana,  ya  mayor y octogenaria.
Recuerdo correr al jardín  con mi amiga la vecina, mi amiga Mari del Alma.

Y eso queda y eso vivo, de otra forma...pero en el fondo lo mismo

miércoles, 28 de abril de 2021

La quieta noche

Esta nueva realidad que vivimos da  lecciones y el respeto al silencio y  descanso de la noche es una de ellas, pues nos recuerda que no somos dueños de modelar la Madre Naturaleza, que diseñó la noche para la quietud y el amodorramiento tras los trajines del día.

La noche sin ruido que la despierte, sosegada, adquiere un sabor más auténtico. La ciudad así dormita, se rehace cada uno, se nos reestructura el mundo y el descanso es más profundo. 
¿Por qué robarle a la noche la preciosidad del tiempo? 

Es muy sutil el dominio de la cultura sobre el individuo y más  la necesidad creada de sentirse libre deslizándose en la noche sin tiempo aparente en fiestas, reuniones, eventos y celebraciones. La naturaleza da su luz del día para todo eso y la Tierra merece el descanso nocturno lumínico. 
Bajemos horarios, cenemos antes, salgamos, disfrutemos luego del arte, la cultura, los encuentros y antes de doblar el día estemos en casa de nuevo...dejando un espacio largo, oscuro, silencioso...donde todo se detiene para empezarlo de nuevo.

Más de veinte años sola frente al mar en mi pequeño estudio en un pueblo abalan lo que estoy diciendo.