domingo, 15 de marzo de 2026

Frío de Marzo

En estos días cerrados por el mal tiempo en la isla, me siento contra las cuerdas. 
Aquí,  en el idílico paraíso tan lleno de belleza- donde casi es obligado ser feliz- vivir episodios largos de un tiempo desagradable y tan oscuro, me sumerge en sentimientos tristes, algunos ya olvidados, que emergen y flotan por mi mente como barcos sin rumbo; el corazón se encoge, tirita y teme. Me siento una niña a merced de este viento y de este frío,  de esta lluvia persistente. Vulnerable. Asustadiza.

Respiro hondo, mientras dejo que todo esto se aquiete... noto esta inquietud, el malestar, lo incómodo de vivir este episodio.
Estoy. Me quedo.

Y poco a poco  comprendo que lo que hoy me duele no es mi vida, sino hechos, gentes, pensamientos, que ya fueron...que no son.

Mi vida real es la que me sostiene en medio de tantos vendavales; ella da calor a lo que ni sé ni entiendo. Ella es la que está conmigo en todo el sinsentido, en todo este dolor y en este falso drama  que entre todos he construido.

La vida real, mi vida, está en calma...ahí en lo hondo...como siempre. 
 Y todo, por muy incomprensible que resulte, juega  a mi favor...tal y como mi vida  lo quiso en su momento. 
Todo construye. 
Se llama amor.

viernes, 20 de febrero de 2026

Momentos



...algo se posó en mi Alma
 que me da tranquilidad,
algo que no tiene nombre, 
aunque lo llamemos
 Paz.

lunes, 27 de octubre de 2025

Llovizna íntima

Vengo de atravesar el campo por un altozano- que ofrece toda la anchura blanca del pueblo desde lo alto- bajo una fina lluvia tenaz y necesaria, mansa. 
Botas de monte, tejano grueso, anorak fino y paraguas; mi equipo.

Sola con ellos en el silencio resguardada,  pisaba tierra firme amarronada de barro y salpicada de piedras chicas, mientras veía la hierba verde y  dichosa a ambos lados del camino y alguna que otra casa a lo lejos...difuminada por la niebla baja en un día gris e íntimo. 

Llegar después a casa, notar su cálida acogida, saber de mi refugio...añadir una ducha caliente, mi infusión y el escribiros... bendicen sin necesidad de  más este domingo. 

En él os dejo, no dudeis de que en mi corazón estais conmigo.

jueves, 7 de agosto de 2025

sota l'arbre del Tordera

Aquest ès l únic lloc on em surt escriure en català al meu Blog.
 Quan hi sóc a aquest poble que mira el Montseny, em sento molt arrelada a la terra i la soledat que aquí visc és simplement per sentir-la. 
No necessito la gent, parlar em distreuria; un hola, un adéu, una amabilitat o un somriure, algun petit comentari al pas... són suficient. No cal més,  perquè ser-hi a St Esteve de Palautordera em dóna això, un parlar plàcidament amb mi  notant la bona companyia.

Havent dinat a un petit bar he passat pel camí de sempre...ningú i molt de sol envoltat d ombres d' agost; es movia un xic de vent, el verd del prat era crescut, vibrant. Sense pensar m'he deixat anar estesa a terra, el Montseny al clatell, sota una alzina enorme, vella i negra.

Quan puc ser jo mateixa no necessito res, no busco, no espero...oblido; tot esdevé molt simple i ple de llum.
Avui he pensat que ser adult seria això, nudrir-se amb el que més t' estimes: la teva vida. 

miércoles, 18 de junio de 2025

Galdana

Salgo del agua, miro la cala...circular, casi redonda, llena de gente entre sus extremos  rocosos...noto la quietud entre el gentío, la dulce satisfacción del agua por el baño recibido, el gusto del estar aquí  ahora tendido a este sol con estos brillos...recuerdo a Galdana en el invierno, espléndida  y azotada por el viento...grises alados de azul marino.

Imagino la cala como  una mujer  que abraza a todo el mundo, tal sea o tal hable...acogedora, noble de alma, humana y  amigable.
Y siento que en un mundo agitado como éste Galdana sigue su curso con un hacer que une a seres inconscientes, gozosos y desconocidos, que buscan ser felices. 

De regreso a casa escribo esto... con un corazón agradecido.

viernes, 14 de febrero de 2025

Sigo mis pasos...

Esta Navidad pasada  me invita a seguir mis pasos en este Nuevo Año.
 Miro el Belén que sigue en nuestra habitación plantado, lleno de gente y a la vez callado,  iluminado con una simple vela, que cada atardecer enciendo y la dejó ahí tranquila mientras se va apagando.
Cierro los ojos  y cual larga soy  me estiro hacía atrás en la cama donde estoy  sentada, miro el Belén y noto mi respiración, que sin saberlo va cogiendo espacio...amplia mi pecho y me mueve el vientre relajándolo. 
Respiro el aire y lo voy soltando...los pensamientos ceden, caen, sueltan el hilo argumental en el que están atados. 
Así me quedo un rato...el tiempo se diluye y va pasando. La mente descansa, se esponja, mientras mi cerebro aprende nuevos caminos por donde ir pasando. No hay amenazas ya, se han aquietado...y una  dicha simple me va tomando. Nada importa ahí. Estoy y estamos.

Cuando abro los ojos, veo que el Belén destila dulzor y encanto. Soy yo, que sigo sin esfuerzo el ritmo de mis pasos.

lunes, 15 de julio de 2024

Cómo explicar...?

¿Como explicar lo que es Dios para mí, lo que es la fe? ¿Cómo explicar lo que es el Alma, el espíritu y la vida? ¿Cómo explicar lo no explicable y que es tu experiencia más íntima, intensa, simple y a la vez profunda? 
¿Cómo explicar lo que sólo es sentir y estar viva?

Estoy aquí sentada al paso de un camino dentro de un bosque en Andorra. Paso unos días con Fèlix en un hotel de montaña. Estamos. Seguimos sin programación alguna mirando y oliendo naturaleza pura. El río se despeña y ríe tan agusto entre su agua y entre las piedras, salta, se escurre...apareciendo aquí y allá blanco de espuma. Pasan las horas entre montañas, bajo los árboles, saludamos a gente desconocida que como nosotros pasa y camina.

Estamos vivos, dichosos sin más, dulcemente contentos y satisfechos al hilo de lo que va saliendo.
Dios es este valle de amor ahora, la fe mis Avemarías que aprendí de niña, el Alma la pureza y el gozo que siento...el espiritu lo que todo respira...y todo ello para mí es la vida.


martes, 5 de marzo de 2024

Envejecer

 En un programa de tv3 se ha hecho una rápida comparativa entre los gestos por generaciones. La idea me ha parecido original y divertida. Pero lo que me  hace escribiros es ver cómo se admira la juventud en detrimento de la madurez y no digamos ya de la vejez. La mayoría de los participantes de edad  buscaban ser jóvenes en su gesticulación; iban para mí en falso porque se estaban avergonzando de su edad negándose  a sí mismos.
 Penoso.
Los jóvenes allí dominaban  sólo por serlo...y por la debilidad emocional de los mayores, que buscaban ser como ellos.
Ridículo. 

Las nuevas palabras, la forma de hablar, los gestos entre los jóvenes se erigen como dominantes sin ser en realidad más valiosos, sino sólo diferentes, nuevos, desconocidos para muchos de más edad.
¿Y qué?  

Que cada cual viva orgulloso y de forma natural su edad, su momento. No hay más.
 ¿Acaso no eres tú, ya maduro, parte de la madurez actual? ¿No serán ambas -juventud y madurez- igual de valiosas? 
¿Por qué querer ser de nuevo lo que ya has sido? ¿ No será mejor vivir esto de ahora aunque toque ir despidiendo cosas, lugares, personas, belleza...y no digamos llegando achaques e incluso enfermedades  crónicas? 

Me gusta mi edad y eso no quiere decir que me guste envejecer, sino que es una gran conquista todo lo que ya viví y que me ha llevado poco a poco hasta aquí. 



miércoles, 29 de noviembre de 2023

Global

Hace dos días que hemos regresado a Mercadal, Menorca. 
Dos días de hacerme a este espacio tan diferente de la gran ciudad. Días estos de pintura en grupo con gente nueva, en Maó y  en el pueblecillo blanco de St.  Climent. Días de no parar.
Dos días ya aquí y parece que poco a poco voy tomando tierra, resituándome en casa entre las cosas que dejamos al irnos en Octubre. Retomo armarios, rehago ropas, veo qué sobra y qué falta ...voy recomponiendo este pequeño hogar, simple, discreto y encantador por lo cómodo y acogedor. 

Y al fin hoy, tras los trasiegos que no dan para mucho vuelo, salí  amaneciendo inesperadamente a tirar unos papeles al container.  Estaba aún oscuro y frete a mí se dibujaba el montecillo arriba con su casa; en el seto vecino, bajo el olivo, un mirlo cogía pistonada a sus anchas con sus trinos, mientras cantaba el gallo al fondo diluido en el paisaje y Venus respladecía brillante junto a la luna que menguaba. El viento soplaba... y en ese instante global sentí que la vida era llena, completa y sostenía mi vida sin notarla. 
Estábamos ahí la vida y yo, nada más cierto y nada tenía mayor valor que ese momento.

Y ahora aquí, sentada en el sofá,  escribiéndoos.

martes, 25 de julio de 2023

Carmina y Marité

Queridas hermanas nuestras, que somos muchos en la familia: Hoy me acordé especialmente de vosotras dos, mientras me probaba un nuevo bañador para la pisci del barrio, donde nado cada día un rato para desentumecer el trocanter (final del fémur con la cadera) y ayudarme así a agilizar el paso,  pues ando con dificultad aunque ya sin dolor al saber ir chino-chano.
 Me probaba, digo, un nuevo "vestit de bany" -según el que me atendía- y os recordé,  porque allí metida en el probador frente al espejo...me vi mayor...mi imagen se resistía. Rodeada de la talla 44 hube de subir a la 46, horror, en tonos  negros y sosos; la verdad, no lo esperaba, ¡sorpresa amarga del día! Y es que los bañadores tiran de otras medidas, claro, sino ¡no  lo comprendía! Pero el espejo no me mentía y hube de adaptar mi visión sentándome a mirar  tranquila, algo apenada y pesarosa, eso sí, aunque a la vez sonreía; ahí estaba yo, aquella niña morena y larguilucha, patalarga, con su pelo ondulado de toda la vida y esas ojeras... y esa sonrisa, porque cómo no sonreír a esa niña, aquélla que fue en sus largos veranos -tres meses entonces de vacaciones- que hoy se miraba al espejo algo pasmada viendo pasar los años con esos cambios, esos adioses al cuerpo que ya fue...y cómo no abrazarla bien fuerte ahí sentada mirándose. 
Con el paso del tiempo lo que una gana es quererse.
Carmina y Marité, os fuisteis a mi edad, año arriba o abajo, qué más da, y cuando os recuerdo celebro, ya sin veros, todo este deshacernos que no visteis ...esta decrepitud del tiempo, los años y el envejecimiento. Porque algo bueno -por llamarlo de alguna forma-  tiene que tener  también el saber irse a tiempo .

miércoles, 5 de julio de 2023

Hablar desde la altura

Hay momentos en los que hablamos desde la altura, desde lo alto, desde lo más ancho y abierto, luminoso,  de nosotros mismos; decimos palabras que nadie espera oír,  que sorprenden, porque  expresan un amor al que no se está acostumbrado; palabras que dicen el verdadero valor del otro. 
Podría encontrar aquí algún por qué, quizá -no estoy segura- alguna razón, algo de lógica para de pronto expresarse así...pero siento que justamente esto sucede cuando abandonamos el control sobre la vida y dejamos salir el torrente de luz que somos...y sale esa luz oculta y temerosa por miedo a ser otro, diferente,  inesperado e incluso en ese instante quedarnos por un momento solos e incomprendidos, tal vez.

 Solemos ser seres previsibles y repetitivos, que vivimos según costumbres, pero cuando hablamos desde lo alto transformamos lo que creemos que somos -o que es la vida real-  en la realidad  misma; aquélla que subyace en lo profundo del ser y que callamos distraídos en lo cotidiano del día a día. 
Hablamos desde la altura cuando compartimos la pureza  hecha palabras, que hablan llenas de belleza, de sentido común,  de humanidad y que por eso son nobles y sinceras; salen sin pensarlo y son directas, veraces, y sobre todo acogedoras.
Nos abrazamos a veces, muy de tarde en tarde, desde lo alto con palabras.

lunes, 19 de junio de 2023

Con lo que hay

Andaba yo hoy quejosa y enfadada de alguna forma sutil y muy callada con mi vida, sin poder ver así la gracia y el donaire de estar por este mundo aún viva y  dando guerra.
Y es que hoy quería yo otra cosa diferente de lo que como siempre había. 
Y no veía. 
 Tristona y pesarosa me quejaba y resistía. 
Todo es poco cuando estás así perdida...distraída.  Quieres más,  quieres aquello que ni sabes qué es y tiras, tiras como un peso de tu vida.
.................
Hasta que algo se abre en ti y la mente comprende que todo cuanto hay -y es mucho- es suficiente,  rico, alegre y valioso. Que no precisas más, que incluso sobra...que todo cuanto va contigo ésa es tu vida... y que es bella tal cual, con todas sus carencias.

Pero ¿cómo se llega a esto, así,  sin más?
No buscando, no queriendo o deseando y quedándote con lo que hay bien quieta, agarradita a tu verdad, a tu sentir; sea el que sea ahí está, ésa es tu vida.

Que pase el tiempo,  los días a su amor e irlo viviendo...sin más,  más bien con menos.

Reconocer la vida que tenemos calma, acalla pensamientos tontos y sobre todo nos da un buen tono para seguir tranquilos existiendo. 

sábado, 10 de junio de 2023

Lo diminuto

La vida transcurre entre lo diminuto y microscópico, tan simple como un segundo. Nada es ajeno a este fluir constante salvo una misma, que vive inmersa en la construcción diaria de  valores que la sociedad actual adora: rapidez y eficacia, moverse de un lado a otro, no parar, estar informado, hablar varios idiomas, relacionarse a más y mejor incluso sin conocerse y sobre todo divertirse y disfrutar, pero mucho, y  pasarlo lo mejor posible.

Así visto, esta vida supone una carrera desenfrenada hacia no sabes donde, cosa que en el fondo no llena y aún menos tranquiliza. El malhumor, la ansiedad, el tono agresivo, la falta de gracia y de humanidad están servidos, llegando a parecer normales porque se dan habitualmente. 

Pero la vida real, no la que nos vende o impone este sistema actual, transcurre en otra dimensión más diminuta, más personal y sobre todo mucho menos acumulativa y alterada. Para conocerla necesitamos dedicarle tiempo a solas o en buena compañía.
Necesitamos transformar palabras como aburrimiento o soledad en otras más creativas como silencio o comunicación con una misma...con lo simple y diminuto de este ir pasito a paso por la vida.

miércoles, 15 de marzo de 2023

Vida

Estaba hace un momento en mi sofá dejando caer la tarde mirando el cielo...yendo suavemente desde el color gris al rosa suave... un violáceo tímido,  cuando sin saberlo sé que lo importante no es conocerse a una misma, que también, sino conocer la vida. 
No soy yo lo esencial por lo tanto -menos mal-  sino la vida misma.

El giro es crucial, lo cambia todo...ya no soy yo, ni tú,  ni ellos, los otros...sino quien nos lleva, quien sostiene y nos anima; lo esencial por lo tanto es ella misma. 
Y no es, además, diferente la vida de la vida de otras épocas,  porque vida es siempre vida y es la misma...un "totum" que sostiene nuestras idas y venidas, las historias,  las penas y alegrías del día a día. 
La vida no se va, sigue y se queda, es continua; somos los vivos los que entramos y salimos de ella. Y es útil conocerla para ocupar tu lugar e ir así contigo de la mano, descubriéndola.

Conocer la vida, intuyo,  es algo así como atenderla...una investigación sutil y muy sencilla...otra cosa, otra materia o la materia misma...diferente de esta preocupación de hacer, de ser, de amar, de amarnos...de abatares varios, alejada la vida del control diario, del pensar constante, innecesario.

Vida es el color índigo que abre la noche conteplándolo perdido en el espacio, lejos del yo, del tú, del ellos o el  nosotros y nosotras...y a la vez dentro, muy dentro de todos los nombres, las lenguas, los mundos, culturas...porque vida es sólo vida, este todo que aquí ahora me respira.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

El món íntim a Palautordera.

Vinc de fer un nou passaig pels camps a prop del poble. Tinc necessitat d'escriure, per fi! 
I ho faig en català per 1er cop en tots els anys del meu Bloc, sembla mentida visquen a Catalunya, oi? 
Però passo novament  uns dies als peus del Montseny, al petit i deliciós hotelet de fusta, que hi vinc de fa vuit anys, a poc de jubilar-me i haver de viure a Barcelona al 2014.

La llengua, diu l'escriptor grec Kallifatides -que segueixo amb delit- és del lloc on es parla; ell justifica així el no haver escrit en grec durant els seixanta anys d'emigrant a Suècia. I quant de cert el que diu! Perquè, còm parlar castellà aquí a Palautordera, tan endins del cor de Catalunya? No podria, no puc, no vull.

Caminant pels llargs camins dels camps i pels carrers curts del poble, sento que formo part d' aquest petit tros d'un petit país, que té el seu caràcter, que posa nom als sentiments i fets de la seva pròpia història. Una forma única d' entendre el mòn i per tant de viure i expressar en paraules la vida. Aquesta vida que estim, perquè en un moment donat, fa més de cinquanta anys, li  vaig obrir el cor i la vaig entendre...per quedar-m'hi i viure-la, com ara aquí,  al meu Palautordera. 

martes, 7 de junio de 2022

Felicidad, Granada.

Siempre huí de esta palabra. Su significado me parece abusivo y algo falso...pero hoy, aquí sentada en un banco centenario del gran Bosque de La Alhambra...me rindo a la evidencia de que la felicidad es posible,  existe; rápida y fugaz...pero profundamente cierta, perdurable. 
Y creo que esta felicidad está  ligada a la raíz de cada cual, a su lugar de ORIGEN.
 Ahí el Alma llega a casa y  deshace muros. Eres tú tal cual ni sabes...pero notas que al fin "regresas"  y  descansas como en brazos de tu madre. 
Eso es Granada para mí. Una "cuna"...la raíz y el sentido de un carácter, de unos hábitos, de unos gustos y añoranzas.
Mi familia toda, empezando por mis padres y pa'rriba...se hunde en esta tierra desde siempre: Moreno y Fernández...  Ahí es na! 
Su gente, esa forma simple y cantarina al hablar- también discreta-su gentileza, la pausa, el no chillar, su acogida de gestos y palabras.
Un festón de ganchillo, una puntilla de algodón es para mí Granada.

Y esto va más allá de toda mi familia, esto se extiende y se ensancha entre sus ríos,  bajo sus árboles...por estos cielos y entre estas fuentes  cantarinas de agua.
Isabel, qué bien mecida estás aquí dentro en esta Alma.

miércoles, 23 de marzo de 2022

...Podemos estar tranquilos...

El mirlo volvió a cantar después de meses... abajo en los setos frente a mi casa, su trino claro y vibrante de madrugada. 
Justo el día 20... recien nacida la Primavera. 
Y él ¿qué sabía? 
¿Quién o qué le dio el aviso de que lo hiciera? Su cuerpo se lo daría...notando algo nuevo en el ambiente que lo envolvía. 

Y canta ahora sin denuedo cada día; haga viento o frío...a la misma hora  se lía a trinos con otros mirlos.
 Él siente esta Primavera, la canta...el resto le da lo mismo.
¡Quién fuera un mirlo!

domingo, 13 de febrero de 2022

Dichosa

He sido dichosa tantas veces... e incluso durante tanto tiempo...que ahora, aún con el peso innegable y persistente de esta larga pandemia...una luz, un color, un recuerdo, una mirada, un final feliz...me evocan momentos vividos  irrepetibles, momentos  cotidianos y profundamente útiles.
 
Cuando entro sin más en esta sensación tan plácida, me parece   jugoso este estar vivo... querer a quien yo quiero y tener cuanto tengo y he tenido. Todo cuadra tal cual es...yo, vosotros y el mundo. No echo nada en falta, a nadie, pues todo está ocupando su lugar en este corazón,  ahora dichoso, agradecido.

Pasa la dicha como vuelan las nubes en el cielo, raudas, esponjosas y a ratos grises...pero otro día sin saberlo, vuelve.  Atrápala gozosa en  ese instante-como éste en que ahora os escribo- y déjala partir sin aferrarte a ella... luego.

viernes, 3 de diciembre de 2021

La luz mediterránea.

Os cuento: En más de una  ocasion me han preguntado si no echo en falta el mar y los encantos de la Costa Brava, en donde viví sola más de veinte años entre semana. Siempre respondí que no, que no siento nostalgia estos años en Barcelona.
Nunca supe dar razón de este desapego inexplicable... hasta que hoy, hace un momento,  me levantaba del sofá para ir a la cocina y de repente -sin saber por qué- me he girado hacia el ventanal que ilumina toda la sala...y ahí estaba como si nada...de golpe, espléndida, toda la luz mediterránea. 
Y he sabido al fin que aquí sigue la misma luminosidad de esa cal de edificios, sus tejas amarronadas,  aquellos pinos verdes, rebolondos, infinitos, su viento, su aire...y aquel  cielo azul...sus nubes blancas entrelazadas. Otra intensidad quizá, otro lugar,  pero los mismos elementos que allí me enamoraban.

Precisamente a esta hora, alrededor de las cuatro de la tarde,  todo el paisaje confabula su encanto y lo regala. Y es hoy cuando al fin y sin pensarlo, de un golpe, he comprendido que sigue aquí  aquella suave gracia...
frente a mi casa en Barcelona...la gracia sin fin mediterránea. 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Tu Santo, tu nombre...

Hoy es mi Santo y en casa siempre se han celebrado, el venir del sur la familia acentúa quizá la importancia...esa España granaína llena de Vírgenes devocionarias...graciosas y recargadas.
Yo ya nací en Barcelona y tengo el honor de llevar detrás de Isabel  la Verge de Núria y de Montserrat aunadas...ahí es nada! Me siento, de verdad, honrada.

El Santo nombra tu vida, la cobija y en parte también la define encarrilándola. Nacemos lógicamente en un día, pero tu nombre lo ensancha; todo depende  de cómo tú lo conozcas al nombre que te acompaña, de como  todo en la vida, lo entiendas y tú lo vivas.

De pequeña, al regresar del cole hecha unos zorros -las monjas no me gustaban- me esperaba la sorpresa del regalo...cuánto lo disfrutaba! Durante todo el día era mi Santo y todo en el fondo brillaba...era yo que lo enfocaba, un sentido de misterio, de gozo simple, que todo lo iluminaba.

Recuerdo el sol, como hoy, muchos santos de noviembre entrando por la ventana y dibujando con su luz los rincones de la casa. Recuerdo especialmente el abrazo de mi madrina, mi hermana,  ya  mayor y octogenaria.
Recuerdo correr al jardín  con mi amiga la vecina, mi amiga Mari del Alma.

Y eso queda y eso vivo, de otra forma...pero en el fondo lo mismo