
Subo la última foto del verano en la terraza donde suelo comer muchos domingos; es la casa de mis hermanas mayores en BCN.
Allí hemos pasado ratos agradables estos años las tres juntas, recuerdos, anécdotas y comentarios sobre temas diversos, una tertulia familiar que a veces se inicia a partir de alguna lectura, de la que son empedernidas.
Aunque somos de visiones del mundo opuestas, y en otros tiempos muy enconadas, hemos sabido permanecer en una concordia amable y pacífica, en la que prevalece el gusto de la compañía por encima de las ideas y de la que sale un irse satisfecha y con la sensación de haber pasado un rato agradable en familia.
Mi hermana se prepara para la siesta, en pocos días el Otoño se encargará de meterla dentro de casa.