sábado 6 de febrero de 2010
domingo 31 de enero de 2010
In memoriam, a los cuatro años de la partida de mi madre Aurelia.

Madre: núcleo de mi vida,
te recuerdo alegre,
¡esa gracia tuya
de vivir la dicha!
Vives en nosotros,
sigues "siempreviva",
eres esa flor
que arrulla mi vida.
Madre deliciosa,
dulce de mis días,
fuíste luz del cielo,
que en todos habitas.
Así yo te siento,
vida de mi vida.
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Te quiero madre
por todo lo que has dado,
por tu salero,
por tu forma pacífica
de dar afecto.
Por tu ser silencioso,
tenue y discreto,
por tu fuerza de madre,
fuerza del trueno,
por tu suave presencia,
siempre en tu centro.
Pequeñilla de cuerpo,
ancha te siento,
grande como los santos
te llevo dentro.
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domingo 24 de enero de 2010
Al paso con el frío

Queridos, lo bueno para el frío es también caminarlo.
Pero mejor meditativamente.
A ritmo, según convenga, lanzarse a sentir la fuerza del frío en la calle, por el campo, en el bosque a ser posible.
Respirarlo, tapaditos, pero respirarlo.
Y agradecer, agradecer notarlo.
Sentirnos vivos.
Pisar con nuestros pies la Madre Tierra, firme, dolorida...
tan llena de asfalto, pero irresistible.
Y saber que nuestra vida se aúna con todo cuanto existe que sea natural y ancho, abierto, como el pulso exacto del corazón humano.
sábado 16 de enero de 2010
Para pasar el frío...
domingo 10 de enero de 2010
El fuego del hogar
La casa que tiene chimena en invierno, tiene un tesoro. La calefacción calienta, pero la chimenea además reune y concentra.
Reune a la gente a su alrededor, los une en la charla o en el mismo silencio juntos en torno al murmullo de las llamas que crepitan, que danzan. El fuego está vivo y transmite fuerza, vida.
Si lo miras detendamente, sin prisas, te concentras en instantes sin tiempo, el resto desaparece, vives sin pensamientos, descansas.
Todo ello es de una gran riqueza para el alma...¡y el cuerpo cuánto lo agradece!.
De lo más bello del invierno: el calor del hogar.
Esta foto corresponde a una casa rural del Lluçanès, muy cerquita de Ripoll, en plena montaña y a unos cuantos grados bajo cero; el invierno invita a disfrutar del calor del fuego en el hogar, invita a entrar en tu intimidad, te cuenta cosas...
Tu casa está ahí donde sientas tu corazón contento, calentito.
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